SABADO, DÍA 8
Hoy es el primer día que nos damos un poco de tregua y nos
levantamos más tarde, a las 8:00. Aunque Iria ya llevaba un rato dando vueltas
por la habitación. El desayuno nos lo tomamos también con algo más de
tranquilidad.
Nos habíamos planteado hacer visita a la Ciudad Antigüa, que
es la parte amurallada de Chian Mai. Está a unos 3 km más o menos del hotel y
entre ir andando o coger algún medio de transporte nos decidimos por la primera
opción. Las razones, de carácter práctico, la oficina de correos estaba de
camino y había que echar las tradicionales postales y teníamos una bolsa de
ropa sucia por lavar (empezaba a escasear la muda) y hacía un par de días que
habíamos visto una señor que lavaba ropa en uno de los callejones cercanos al puente de Nawarat. Cuando
llegamos allí estaba cerrado, aunque ponía que abría de 8 a 19:00, así que nos
acercamos a un local de al lado a preguntar. Eran costureras que no hablaban
nada de inglés pero al vernos con la bolsa del Carrefour llena de ropa y por el
tradicional lenguaje de signos quedamos en que se lo entregaba a la señora de
la lavandería. No se, de estas veces que confías en que las cosas funcionan y
van a salir bien, porque Pablo (es un agobio de niño)dio por supuesto que
aquello nos iba a suponer un cambio de vestuario.
El punto de inicio de la ruta de hoy en la ciudad antigua
fue el Wat Phra Singh (llegamos en tuk tuk desde la zona donde
habíamos dejado la ropa), allí en la puerta nos asaltó un conductor tuk tuk en
la puerta ofreciendo tour por la ciudad por 100THB y con buenas referencia escritas
en castellano por alguno de sus clientes. Como siempre le dijimos que no con
una sonrisa y él se alejó molesto hacia otros turistas. Este templo es bastante
grande, un complejo con varios edificios (como muchos otros templos que
visitamos)donde se desarrolla la vida de los monjes. En él se encuentra el buda león. Lo
que más nos gustó fue un pequeño edificio con las paredes pintadas. A los niños
les llamó mucho la atención la presencia de esculturas de monjes que parecían
muy reales.
Después visitamos el Wat Phan Tao, un templo muy bello
hecho por completo (templo de Teka).
Finalmente visitamos el Wat Chedi Luang que destaca por su
chedi en ruinas. En todos estos templos (y en general en los templos de Chiang
Mai) son bastante exigentes con el tema de la vestimenta siendo necesario
llevar hombros y rodillas cubiertas (hacen especial énfasis en las mujeres)
Por la tarde nos fuimos al Waralot market a seguir con alguna compra, hicimos
un descanso en un café y como teníamos que esperar algo más por la colada nos metimos en un salón de masajes para darnos uno de los famosos masajes Thai.
De vuelta al hotel un baño en la piscina y cena en el mismo
hotel, arroz con tortilla, hamburguesa y de nuevo Pad Thai. Todo estaba muy
bueno aunque la hamburguesa, al igual que en el resto de los sitios fue muy
cara en proporción al resto de platos.