domingo, 9 de agosto de 2015

DOMINGO, DIA 2

Llegamos a nuestro destino a las 7:15h de la mañana (02:15h en España).

Lo primero que hicimos fue sacar dinero del cajero. Llevábamos tarjeta de EVOBANK con la que no te cobrán comisión y, aunque en los cajeros tailandeses si cobran 180 THB (bath) cada vez que sacas, al sacar la cantidad máxima (20000 THB) con el cambio que aplicaba Evo Bank nos salía mejor que el cambio que te ofrecían en las casa de cambio.

Si no os queda más remedio que hacerlo, cambiad lo justo en el aeropuerto para el taxi y algo más, ya que en Bankgok vais a encontrar lugares de cambio de moneda por todos sitios y con mucho mejor cambio que en el aeropuerto.

Con algún bath y las maletas en la mano, nos dirigimos a la planta 1 del aeropuerto donde se encuentra la parada de taxis públicos, son muy fáciles de localizar siguiendo       las señales del propio aeropuerto. Una vez dentro del taxi, lo que nos esperábamos, le enseñamos la dirección y en lugar de poner el taxímetro quiere negociar precio. Cuando le decimos "meter" señalando el taxímetro nos dice algo que no entendemos y como estábamos cansados después del largo viaje y la cantidad no era desproporcionada decimos aceptar así que por 600 THB en unos 35 minutos estábamos en la puerta de nuestro hotel.


El hotel que escogimos para nuestra estancia en Bangkok fue el Tara Place, no muy lejos de Kao Shan Road y de la parada de barco N13 "Phra Arthit". Está muy bien, el personal muy amable, tiene tuc-tuc gratuito al Gran Palacio y a Kao Shan y está bien ubicado.

Como era muy temprano todavía no estaban preparadas las habitaciones así que dejamos las maletas, tomamos un café en la recepción del hotel (en la mayoría de los hoteles disponden de este servicio de forma gratuita) y nos dispusimos a dar nuestro primer paseo por Bangkok.


Nuestra idea era dar un paseo en barco por el río para ubicarnos y llegar a la zona de Chinatown. La parada del barco más cercana al hotel, N13 "Phra Arthit" (5 minutos andando) está justo al lado de un pequeño parque llamado Santichaiprakan que tiene un pequeño fuerte.

Tras dar una pequeña vuelta por el parque fuimos al mostrador a comprar los tickets,  la primera señora con la que nos encontramos nos preguntó donde íbamos y nos dijo que eran 900THB, sabíamos que no podía ser porque habíamos buscado toda la información de los precios y rutas por internet así que nos dirigimos a una segunda mujer (justo al lado de la primera y en el mismo mostrador) y cogimos un billete de ida en el barco turístico (120 THB, 40 por cada adulto y dos medios por los dos niños). Creemos que la primera mujer era de una empresa privada que transporta turistas por el río.


En esa misma parada paran también los barcos de la bandera naranja cuyo billete vale 15 THB por persona. Este barco, que cogimos a la vuelta muy a pesar de la señora que vendía los tickets que nos quería vender el turístico otra vez porque decía que para el naranja tendríamos que esperar 30 minutos (falso), va mucho más lleno  y el personal de abordo no deja de dar gritos.

Tras el paseo en barco, desde el que se pueden ver desde un centro comercial moderno hasta las pobres casas sobre el río con sus pilares de madera que parece que se van a caer, llegamos a la parada N5 Ratchawong que da acceso directo a Chinatown.

Chinatown es una zona de olores intensos muchos puestos ambulantes y mucha gente. Fuimos dando un paseo hasta llegar a Wat Traimit, donde está el buda de oro más grande del mundo, la verdad es que impresiona bastante. Justo enfrente hay un templo chino bastante curioso y fue ahí donde experimentamos por primera vez la picaresca tailandesa. Un señor mayor con un inglés excelente se acercó a nosotros de forma muy amable preguntándonos de donde éramos y nos dijo que no nos debíamos perder una excursión al mercado flotante, nos escribió en un papel donde debíamos ir y cuanto pagar y nos quiso acompañar al tuc tuc y cuando le dijimos que ya veríamos después de visitar el templo rompió el papel con los datos y se enfadó... había perdido su comisión. Poco a poco nos fuimos dando cuenta en Tailandia que la gente es amable y siempre guarda una sonrisa, pero que es habitual que en cuestión de turistas mucha gente se quiera llevar comisión, principalmente en Bankgok. Caminando de vuelta a Ratchawong, otro señor nos quiso hacer creer que estábamos perdidos para que cogiésemos un tuc tuc en dirección contraria...En todo caso, siempre respondíamos con una buena sonrisa y un rotundo "No, thanks!"


Comimos en un restaurante chino, nos costó mucho entendernos, pero finalmente comimos arroz (muy especiado, no nos gustó demasiado), noodles fritos (buenísimos), verdura y una especie de guiso de pollo con buen sabor.


Por la tarde nos acercamos a la famosa Kao Shan Road, una calle bulliciosa con  numerosos puestos ambulantes, bares, guest house, casas de masajes y casas de cambio (con cambio mucho mejor que en el aeropuerto) donde encuentras gente de todos los lugares del mundo.


A estas alturas estábamos ya muy cansados (especialmente los niños) así que cenamos algo cerca del hotel y nos acostamos pronto


No hay comentarios:

Publicar un comentario