LUNES, DÍA 17
El último día que pasábamos completo en Bankgok. Desayunamos
cerca del hotel café, leche y tostadas y, aunque el hotel tenía tuk-tuk
gratuito al Palacio Real, decidimos tomar um bote por el río. No nos venían
bien los horarios del tuk-tuk…o era a las 8 o a las 10 de la mañana. Cogimos un bote de bandera naranja y nos
ditigimos hasta la parada de Tha Tien, con la intención de visitar en primer
lugar el Wat Pho. Tiene varios
edificios, y uno de ellos recoge el buda reclinado más grande de la ciudad. Una
imagen dificil de fotografiar aunque tengas una buena aplicación para hacer
fotografía panorámica. Es fácil encontrarse con escolares todos vestiditos de
uniforme con sus maestras dando clase en alguno de los patios, pues en la
actualidad el el centro nacional para la enseñanza y la preservación de la
medicina tailandesa tradicional.
Es fácil encontrarse con escolares todos vestiditos de
uniforme con sus maestras dando clase en alguno de los patios, pues en la
actualidad el el centro nacional para la enseñanza y la preservación de la
medicina tailandesa tradicional.
Después nos dirigimos
por Th Maha Rat hasta el Phra Kaew y el
Gran Palacio. Cuando te vas acercando te vas dando cuenta de la cantidad de
visitantes que es capaz de recibir diariamente este monumento. Con mucha
diferencia es el más visitado del país, y con mucha diferencia es también el
más caro. A eso hay que sumar que aquí sí exigen pantalon hasta los tobillos
para los hombres, falda o pantalón largo para las mujeres y hombros cubiertos.
En el resto de nuestro viaje nos bastó con patalon o falda a la altura de las
rodillas. En caso de no llevarlo encima alquilan en la calle o hacen préstamos
en el propio monumento dejando una fianza.
Los edificios que rodean el templo principal merecen la
visita. Son de una estética llamativa y
colorida que ofrecen instantáneas preciosas…una pena que la masificación de
visitantes genere cierto agobio, hay que intentar relajarse desde el primer
momento. Dentro del edificio principal se encuentra el Buda Esmeralda, uno de
los grandes reclamos de esta visita.
Paseamos admirando la inmensidad de el conjunto
arquitectónico el resto de la mañana y por la tarde descansamos en el hotel y
nos dimos un último paseo por Kao Shan y las callejuelas cercanas a nuestro
hotel donde cenamos.