DOMINGO, DÍA 16
Hoy tocaba día de”compras” y nuestra primera parada era el
mercado de Chatuchak, uno de los mayores mercados del mundo. Ya que se
encuentra alejado del centro Bangkok y para llegar teníamos que coger barco y
skytrain, decidimos acercarnos en taxi. Tras regatear con un par de ellos, un
chico accedió a llevarnos por 150THB. Además resultó ser un chico encantador
que nos explicó donde comprar mejor en Bangkok y nos explicó donde comprar las
mejores equipaciones de fútbol (nos dijo que cerca del National Stadium).
El mercadillo de Chatuchak es inmenso, entre sus callejuelas
interiores se amontonan puestos en los que venden de todo: ropa, zapatos,
recuerdos, muebles, comida… y se completan con más puestos que rodean el
exterior. Uno se pierde entre tanto puesto; nosotros dimos una vuelta, hicimos
alguna compra (poca cosa la verdad) y como nos resultó bastante agobiante nos
fuimos pronto hacia el MBK.
Esta vez decidimos ir en skytrain, al ser 4 resulta mucho
más económico moverte en taxi ya que sólo el billete hasta la zona comercial
(Siam Paragon, MBK, National Stadium) nos costó 160 THB.
Atravesamos el centro comercial de lujo Siam Paragon y
pasamos el resto del día paseando por el MBK que en su última planta tiene
puestos con muchas falsificaciones (esa zona nos recordó al Mercado de la Seda
de Pekín), nosotros nos compramos tres pantalones vaqueros muy bien de precio y
que nos arreglaron allí mismo en media hora.
Después de comer en el Burguer King (al mismo precio al cambio que en España, muy caro si lo comparas con la comida tailandesa) nos fuimos en busca de las tiendas donde vendían equipaciones cerca del National Stadium. Nos costó encontrarlas pero guiados por la gente de la calle a la que le preguntábamos por fin llegamos a nuestro destino y , aunque era domingo y muchas de ellas estaban cerradas, en una compramos equipaciones a de muy buena calidad y a muy buen precio.
De camino de vuelta para coger un taxi aprovechamos para ver
un poco de Muay Thai (boxeo tailandés)
ya que había una competición internacional abierta al público. Ahí descubrimos
que la pasión por este deporte cruza fronteras ya que había equipos de sitios
tan distintos como Brasil, Nueva Zelanda, Kazakistán, Finlandia o Portugal.
Como estábamos muy cansados esa noche decidimos coger algo
en el Seven Eleven y cenamos en la habitación del hotel.