martes, 18 de agosto de 2015


MARTES, DÍA 11  

Desayunamos y tomamos un sonr-ta-ou  (camionetillas) hacia el aeropuerto.  La verdad es que habíamos quedado el día anterior con el. Nos pareció majete uno de los conductores que nos llevó al night bazar y le preguntamos si iba al aeropuerto. Nos dijo que por 150 THB nos recogía al día siguiente en el hotel. Y allí estaba el señor, puntual.

Un par de días antes hubo un atentado con bomba en el centro de Bankgok con el resultado fatídico de cerca de 20 muertes y más de un centenar de heridos. Eso hizo que en  el aeropuerto de Chiang Mai hubiese más controles de lo habitual. El viaje con Bankgok Airlines hasta Koh Samui bien, comida incluida.

El aeropuerto de Koh Samui es muy distinto al resto de aeropuertos en los que habíamos estado, muy  pequeño y sin edificio terminal, las salas son pequeñas chozas abiertas lo que da sensación "tropical" y de tranquilidad...



Para los días en Koh Samui habíamos alquilado un coche con Sixt lo que nos permitió movernos por la isla con autonomía (y aunque las indicaciones no son muy buenas nos proporcionaron un mapa con el que nos orientamos bien). Es imprescindible alquilar un coche o moto ya que es mucho más económico que los transportes en taxi por la isla.

Nosotros alquilamos con Sixt, ya lo habíamos hecho en Croacia y la verdad es que no tuvimos ningún problema.

Nos alojamos en un hotel no muy grande en el inicio de la playa de Mae Nam, cómodo con piscina y playa y muy bien de precio, los desayunos casi encima del mar espectaculares asi que  más no se puede pedir...eso si el acceso muy difícil,  sin vehículo con el que llegar o salir estás perdido.

Esa tarde la pasamos paseando por la playa y disfrutando de la piscina del hotel y por la noche nos acercamos a la cercana playa de Bophut donde se encuentra Fisherman Village, unas animadas calles con restaurantes, tiendas, puestos y bares a pies de playa.


  

lunes, 17 de agosto de 2015


 LUNES, DIA 10

Hoy era nuestro último día en Chiang Mai y entre las múltiples posibilidades que ofrece la ciudad y sus alrededores decidimos hacer una excursión a una cascada cercana donde te podías bañar y después a hacer rafting en balsas de bambú. La habíamos contratado el día anterior en una agencia a través de una señora muy agradable que nos hizo  una excursión a nuestra medida con los niños. El conductor del sonr-ta-ou  (camionetillas) que nos llevó también muy agradable y dispuesto, resultó ser su cuñado.

Nuestra primera parada fue una pequeña cascada con difícil acceso pero en la que te podías bañar, pasamos un rato muy agradable allí y el entorno era muy agradable.



La comida iba incluida en la excursión y el conductor nos llevó a una cabaña en la carretera donde nos pusieron abundante y variada comida: arroz, tortilla francesa (la de tortilla francesa que comen en Tailandia), noodles, sopa, fruta… comimos muy bien.






Después de la comida hicimos rafting por el río en barcas de bambú, fue bastante tranquilo excepto en algún tramo en el que nos mojamos… nos divertimos mucho.





Y nada más montarnos para emprender camino de vuelta, como si estuviese programado empezó a caer agua como si fuese el fin del mundo… el sonr-ta-ou  (camionetilla) no está diseñado a prueba de agua y terminamos empapados.

Por la noche dimos nuestro último paseo por el night bazar, cenamos un kebab y un helado que hicieron en el momento y nos acostamos pronto que al día siguiente tocaba viajar de nuevo.





domingo, 16 de agosto de 2015

DOMINGO, DÍA 9

Hoy era nuestro segundo día de visita por la ciudad, y para que no resultase demasiado cansado, a primera hora decidimos coger un tuk tuk que nos dejó directamente a las puertas de la ciudad amurallada (no sin antes ofrecer sus servicios para un tour de un día...). Desde ahí nos encaminamos a través de Soi 1 hacia el centro de la ciudad amurallada donde se encuentran las estatuas de los tres reyes. A través de Soi 1 y Soi 5 vas callejeando entre guest house, cafeterías, casas y algún templo  que, junto con el sonido de algunos gallos y las ardillas saltando por el entramado siempre imposible de cables, hace que el paseo te mezcle definitivamente con la ciudad. Totalmente distinto a unas horas más tarde, cuando el bullicio del Sunday market te enseña otra ciudad distinta. Hay que saber adaptarse para disfrutar cada momento.




Despues de entrar en Wat Duang Di nos acercamos al museo Lanna que visitamos y en el que, a través de sus salas, vas descubriendo curiosidades a cerca de las costumbres de la cultura Lanna, cultura originaria de la población de Chiang Mai. La visita resultó interesante y nos ayudó a pasar un poco el calor que comenzaba a hacer.

Tras la visita al museo fuimos hacia el Wat Chiang Man (de camino paramos en una especie de agencia de viajes con ánimo de organizar algo para nuestro último día en Chiang Mai, hay "cienes y cienes de estas agencias"). Este templo es el más antigüo de la ciudad y es importante porque en uno de sus edificios (uno pequeño a la izquierda del principal) hay dos budas característicos, uno de mármol de 30 cm de altura y otro de cristal. Ambos están en el altar en una urna de cristal.


 
   

















Comida en la calle Th Inthawarorot, cerca de la escultura de los tres Reyes)en uno de los múltiples puestos que había. Cada puesto tenía una especialidad y nosotros comimos pollo empanado, brochetas de pollo al curry y arroz que nos sirvieron con un caldo de pollo de un sabor espectacular, comimos fenomenal.




En un puesto de al lado compramos unos frutos secos y continuamos nuestro paseo por el centro, nuesra idea era ver el Sunday walking street market pero no empezaba hasta las 16:00h (realmente el ambiente empezó algo más tarde) así que fuimos de nuevo a un masaje. En este caso se lo dieron sólo los niños.

A la salida nos tomamos un café  (proporcionalmente carísimo en una especie de Starbucks), dimos un paseo por el mercado, hicimos alguna compra y nos volvimos hacia la zona del bazar nocturno, en ese momento sin mucha vida y donde los niños se tomaron un kebab de un puesto ambulante.




Para volver al hotel cogimos un tuk tuk por 80THB (nos costó e incluso nos bajamos de uno que nos pedía 100THB…).

sábado, 15 de agosto de 2015

SABADO, DÍA 8

Hoy es el primer día que nos damos un poco de tregua y nos levantamos más tarde, a las 8:00. Aunque Iria ya llevaba un rato dando vueltas por la habitación. El desayuno nos lo tomamos también con algo más de tranquilidad.

Nos habíamos planteado hacer visita a la Ciudad Antigüa, que es la parte amurallada de Chian Mai. Está a unos 3 km más o menos del hotel y entre ir andando o coger algún medio de transporte nos decidimos por la primera opción. Las razones, de carácter práctico, la oficina de correos estaba de camino y había que echar las tradicionales postales y teníamos una bolsa de ropa sucia por lavar (empezaba a escasear la muda) y hacía un par de días que habíamos visto una señor que lavaba ropa en uno de los callejones  cercanos al puente de Nawarat. Cuando llegamos allí estaba cerrado, aunque ponía que abría de 8 a 19:00, así que nos acercamos a un local de al lado a preguntar. Eran costureras que no hablaban nada de inglés pero al vernos con la bolsa del Carrefour llena de ropa y por el tradicional lenguaje de signos quedamos en que se lo entregaba a la señora de la lavandería. No se, de estas veces que confías en que las cosas funcionan y van a salir bien, porque Pablo (es un agobio de niño)dio por supuesto que aquello nos iba a suponer un cambio de vestuario.

El punto de inicio de la ruta de hoy en la ciudad antigua fue el Wat Phra Singh (llegamos en tuk tuk desde la zona donde habíamos dejado la ropa), allí en la puerta nos asaltó un conductor tuk tuk en la puerta ofreciendo tour por la ciudad por 100THB y con buenas referencia escritas en castellano por alguno de sus clientes. Como siempre le dijimos que no con una sonrisa y él se alejó molesto hacia otros turistas. Este templo es bastante grande, un complejo con varios edificios (como muchos otros templos que visitamos)donde se desarrolla la vida de los  monjes. En él se encuentra el buda león. Lo que más nos gustó fue un pequeño edificio con las paredes pintadas. A los niños les llamó mucho la atención la presencia de esculturas de monjes que parecían muy reales.

  














Después visitamos el Wat Phan Tao, un templo muy bello hecho por completo  (templo de Teka). Finalmente visitamos el Wat Chedi Luang que destaca por su chedi en ruinas. En todos estos templos (y en general en los templos de Chiang Mai) son bastante exigentes con el tema de la vestimenta siendo necesario llevar hombros y rodillas cubiertas (hacen especial énfasis en las mujeres)





Paseando llegamos hasta la zona del mercado nocturno para llegar a comer al Lemon Grass (calle Loi Kroh )un restaurante en el que las noches anteriores habíamos visto mucha gente esperando. La verdad es que comimos bastante bien el clásico Pad Thai, rollitos vegetales, arroz frito con pollo y noodles en salsa de soja. Tiene las paredes llenas de dedicatorias de gente que ha pasado por allí incluida una de madrileños por el mundo. Se llenó enseguida. 









Por la tarde nos fuimos al Waralot market a seguir con alguna compra, hicimos un descanso en un café y como teníamos que esperar algo más por la colada nos metimos en un salón de masajes para darnos uno de los famosos masajes Thai.





De vuelta al hotel un baño en la piscina y cena en el mismo hotel, arroz con tortilla, hamburguesa y de nuevo Pad Thai. Todo estaba muy bueno aunque la hamburguesa, al igual que en el resto de los sitios fue muy cara en proporción al resto de platos. 

viernes, 14 de agosto de 2015

VIERNES DÍA 7

Hoy era un dia especial que habíamos preparado con mucho tiempo ya que lo habíamos reservado en Marzo desde España: íbamos a una granja de elefantes.

Esta visita nos la pensamos mucho ya que habíamos leido mucho acerca de los elefantes, el maltrato hacia este animal y su uso turístico…


Al final nos decidimos por Patara Elephant Farm, un lugar magico en la selva donde cuidan elefantes que rescatan de circos o lugares donde los maltratan. Los elefantes viven libres y se les ve felices.

Nos recogieron temprano del hotel y tras un viaje de más de una hora llegamos a la granja. Alli nos explicaron como iba a ser el día y las pautas que debíamos seguir.




Cada uno tuvimos asignado un elefante y junto con su mahout (cuidador) que nos ayudaba le dimos de comer, comprobamos que estaba sano, le quitamos la tierra de encima, lo bañamos y cepillamos y por último dimos un paseo con ellos por la zona.

Fue una experiencia increíble, inolvidable y la comida que nos dieron, típica de allí y con muchas frutas tropicales nos encantó.



Y como mas vale una imagen que mil palabras aquí podeis ver unas fotillos de nuestra experiencia…


















 



Sobre las 16:30h estábamos de vuelta en el hotel así que nos dio tiempo a un baño en la piscina y a descansar un poco antes de volver a dar una vuelta por el bazar nocturno y cenar en el Burguer King

jueves, 13 de agosto de 2015


JUEVES DÍA 6

Habíamos quedado con nuestro conductor a las 7:30h de la mañana en el hotel, así que desayunamos tempranito y nos pusimos en marcha. Nos dirigimos a unos 16 km de Chiang Mai hacia el noroeste con destino al Parque Nacional del Doi Suthep-Pui. Son los picos sagrados de Chiang Mai y están abarrotados tanto por turistas como por lugareños.

La carretera como buena carretera de montaña es sinuosa y conforme vas subiendo de altitud se agradece el descenso de temperaturas. Nuestro conductor paró en la puerta de del Wat Phra That Doi Suterp, uno de los templos más sagrados del norte del país. La intención era visitar el parque Natural (la entrada está dos km más arriba) y caminar por los senderos más típicos hasta visitar un par de cascadas famosas que hay en el, pero la tromba de agua que se inició fue considerable y con los niños no era cosa de adentrarse a patear.
Mientras estábamos por los alrededores del templo, entre las innumerables cosas que te ofrecen hay un grupo de conductores con sorng-taa-ou (camionetas con asientos) que ofrecen llevarte a un poblado más al norte de la tribu White Hmong. Negociamos con ellos y nos llevo uno de los señores por la carretea, que unos km más adelante se convertía en un camino lleno de baches y angosto que discurría por cafetales. La imagen era preciosa, pero no teníamos aun todas con nosotros de a dónde nos dirigíamos. Llegamos a un poblado "SriNehru School" con una estampa muy curiosa. hicimos una visita por el pequeño poblado y visitamos la escuela done, increíblemente, había muchos niños y niñas. Casas de madera elevadas, zapatos en las puertas, gallinas entrando en las clases mezclándose con murales y pinturas de colores y , eso sí, todos ellos con uniforme. Descalzos pero con uniforme.



Tras la caminata por el poblado nos dirigimos a una plantación de café por una bonita ruta que nos llevaba hasta donde nos esperaba el conductor. Allí degustamos un poco de café con galletas y y nueces de macadamia...buenísimas. Una vez en el vehículo hicimos el camino inverso.






Ya en la puerta del Wat Phra That Doi Suterp compramos los tickets y subimos por las escaleras (306, Iria las contó). La otra opción es coger una especie de funicular, pero no merece la pena. El templo estás construido sobre un pico en forma de terraza y, si las nubes lo permiten, se pueden contemplar unas vistas bonitas...no fue nuestro caso.

           

Nuestra siguiente parada fue el Tiger Kindom, un recinto con tigres de todas las edades a los que puedes acariciar y con los que te puedes fotografiar. Los hay de distintos tamaños, los niños sólo podían visitar a los más pequeños pero nosotros decidimos entrar también a ver a los mas grandes.

Como había mucha gente y era la hora de comer, cogimos las entradas (tienen un numero asociado del orden para entrar a las jaulas) y nos fuimos a comer, los niños unos spaguetti con salsa de tomate y nosotros comida tailandesa (Pad Thai y noodles con salsa de soja) que estaban muy buenos.

La experiencia con los tigres fue increíble, nunca la olvidaremos, aunque hemos de decir que impone, sobre todos los grandes y después de ver como jugaban entre ellos justo antes de entrar…

  















Al salir le dijimos a Mr Somset que no nos dejase en el hotel, que preferíamos ir al Wararot Market y alli nos despedimos de él (a pesar de que su ingles era escaso nos entendimos perfectamente y fue muy amable y dispuesto en todo momento). Este mercado se entremezcla con el barrio chino de Chiang Mai y es un batiburrillo de puestos de todo tipo, desde anguilas o tortugas, pasando por frutas y verduras, frutos secos hasta todo tipo de ropa y complementos, pasado por cacharrería varia del todo a 100...eso sí, desordenado y caótico a más no poder, pero sin perder el encanto de un lugar exótico, adiferencia del Night Bazar, que está más orientado a productos para el turista.

Ya de vuelta al hotel pasamos por uno de los innumerables Seven eleven para comprar algo de cena y tomarlo en la habitación del hotel.


miércoles, 12 de agosto de 2015

MIERCOLES DÍA 5

Hoy es festivo en Tailandia, se celebra el cumpleaños de la reina (hay fotos suyas or todos lados) y el día de la madre que este año celebran con el lema Bike and Mum (toto el mundo lleva hoy camisetas azul clarito con este lema). Madrugamos orque nos venían a recoger pronto pero el café del guesthouse no estaba abierto así que Mr Somset nos acercó muy amable a comprar algo para desayunar al Seven Eleven (hay miles, uno en cada esquina), encontramos unas latas de Nescafé frío que estaban buenísimas. Los niños se quedaron en la habitación tomando los cereales y y la leche que se habían comprado el día anterior.

Un poco después de las 07:30h estábamos de nuevo en camino, nuestra primera visita iba a ser el parque histórico de Si Satchanalai al que llegamos en aproximadamente una hora. Esta vez como parecía que iba a llover entramos y directamente con la furgoneta (50THB extra). Visitamos las ruinas de Wat Chang Long, Wat Chedi Jet Thaew, Wat Nang Phaya, es más antiguo que Sukhotai y el  estar en medio de la selva le da un  encanto especial.. nos gustó muchísimo. Para llegar hay que desviarse un poco de la ruta y ya se aprecia un ambiente más rural dónde se entremezcla la selva con los arrozales.




  
La carretera hacia Lampang es terrible, vas por medio de la selva y tiene muchas curvas, el tramo se nos hizo interminable y Pablo e Iria se marearon y vomitaron.

Una vez en Lampang visitamos el Wat Phra That un templo en activo que tiene muchos visitantes devotos pero sin ningún encanto especial para nosotros.

En la carretera de Lampang a Chan Mai el conductor nos paró a comer en Hang Chat   en un sitio de estos a los que no puedes ir si no eres o hablas tailandés, un puesto en la calle pero con mesas y sillas donde únicamente se comen noodles en sopa con una especie de albóndiga dentro. Estaban riquísimos (además de ser el día que más barato comimos)




Sobre las tres de la tarde llegamos a nuestro hotel en Chiang Mai. Para nuestra estancia en Chiang Mai escogimos el Rainforest Boutique hotel, está muy bien y tiene piscina y auqnue alejado del centro (25 minutos andando) tiene transporte gratuito hacia el bazar nocturno cada día a las 20:00h (un tuk tuk desde el centro al hotel cuesta entre 80-100 THB). La única pega del hotel es que al pagar nos cobraron en euros haciendo un cambio pésimo, cobrando comisión y sin avisar. Cuando nos dimos cuenta como ya habíamos firmado el ticket no quisieron anular la transacción y hacerla de nuevo. Investigando el tema descubrimos que se trata de un servicio denominado “Dynamic currency conversion (DCC)” por el que el que cobra te hace el cambio aunque te deben avisar y NO lo hacen (ojo porque nos lo intentaron hacer un par de veces más pero como ya lo sabíamos les decíamos que no firmábamos que no nos habían preguntado por lo que era ilegal así que revertían la transacción y nos cobraban en bath (el cambio que te hace el banco es mucho mejor y encima en nuestro caso sin comisión).

Después de darnos un baño en la piscina nos fuimos caminando hacia la zona del bazar nocturno donde dimos un paseo y cenamos muy bien en un sitio llamado Green Chilli, cerca del Mc Donalds.  Mientras cenábamos comenzó a llover y en un momento cayó tanta agua que las calles se convirtieron en ríos (el agua nos llegaba a los tobillos). En medio de tanta lluvia cogimos un tuk tuk que a duras penas nos pudo llevar hasta el hotel (eso si cobrando algo más de lo normal debido a las circunstancias…)